Diane Wilke

«De todas los ángulos posibles, los dibujos de Diane Wilke  exigen el más estrecho: el ojo de la cerradura, desde el cual uno debe parpadear para poder enfocar la mirada. Y en el parpadeo se juega el sentido. La experiencia de asomarme, como una voyeurista, a los dibujos introspectivos de Diane me parece fascinante porque la complejidad que subyace en los trazos definidos, su resistencia a lo narrativo, me deja justamente sin habla, sin la posibilidad de asirme al lenguaje para explicarlos.  Me enfrenta a lo indecible.

En ese sentido, y cercana al límite de mi texto, lo único que puedo concluir es  que Diane Wilke ha podido crear en ochenta libretas un arte coherente, perturbador y profundamente libre. »

-Inés Saenz 2017