Luis Guillermo González

El trabajo de Luis Guillermo se ve influenciado desde temprana edad por un imaginario alternativo, música y lecturas ocultas, que ahora se manifiesta principalmente en pintura y gráfica, donde muchas veces ambas se combinan y complementan a través de un lenguaje que expresa una profunda espiritualidad, que evoca la experiencia de los viajes internos que trascienden las fronteras de lo cultural y lo físico.

Luis Guillermo comparte que la mayor parte de su obra tiene un grado de experimentación en su energía impresa: “Creo firmemente que el artista que deja de experimentar, de alguna manera conserva la línea y las fórmulas, pero deja de lado la pasión y emoción de plasmar su propia energía en la obra.”

Al contemplar los extraños personajes que habitan las creaciones de Luis Guillermo, descubrimos que su imaginario de criaturas insólitas es tan vasto como lo es su poderosa, violenta, y en ocasiones fina conexión con el mundo natural. El espectro que abarca es sobrenatural y sin duda alguna desconcertante. En alguna esfera pictórica comparte con Kandinsky la necesidad de innovar un lenguaje artístico que exprese una profunda espiritualidad, que hable de emociones no de objetos, que evoque la experiencia de los viajes internos que trascienden las fronteras de lo cultural y lo físico.